La FIFA ha defendido la asistencia al partido entre República Checa y Corea del Sur, negando que el estadio estuviera vacío. Según datos oficiales, el encuentro registró una asistencia cercana al lleno total. La organización atribuye la apariencia de espacios vacíos a la presencia de un gran número de aficionados congregados en los pasillos del estadio. Esta concentración en áreas no destinadas a asientos provocó que, desde ciertas perspectivas, pareciera que había menos público de lo real. La FIFA insiste en que la asistencia fue alta y que la situación en los pasillos no implica una falta de interés o un estadio vacío. La explicación busca contrarrestar las imágenes que circulaban mostrando áreas aparentemente desocupadas durante el partido.