La FIFA defendió la aparente exageración en el conteo de espectadores en los partidos de la Copa Mundial, explicando que personas se encontraban de pie en pasillos y otras áreas no designadas como asientos. La declaración responde a las críticas sobre la discrepancia entre el número de asistentes reportados y las imágenes que mostraban estadios con secciones visiblemente vacías. Funcionarios de la FIFA argumentaron que la metodología de conteo incluye a todos los presentes en el estadio, independientemente de si tienen un asiento asignado. Esta justificación ha generado debate sobre la transparencia en la medición de la asistencia a los partidos. La controversia se centra en la posible intención de inflar las cifras para proyectar una mayor popularidad del evento. La situación fue reportada inicialmente por la agencia de noticias Yonhap en Seúl.