El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha admitido que la organización no tiene control absoluto sobre las entradas al territorio estadounidense, especialmente en relación con el Mundial que se celebrará en parte en México. Esta declaración responde a la preocupación creciente sobre posibles problemas de visado para jugadores y personal que necesiten ingresar a Estados Unidos. Infantino enfatizó que la FIFA no es "dueña del mundo" y que las decisiones finales sobre la admisión recaen en las autoridades estadounidenses. La situación ha generado inquietud a pocos días del inicio del torneo en México. La FIFA está trabajando para facilitar el proceso de visado, pero su capacidad de influencia es limitada. Se espera que las autoridades de EE.UU. agilicen los trámites para evitar complicaciones durante el evento.