La Fifa reconoció haber cometido errores en el proceso de venta de una parte de los derechos comerciales del Mundial, pero defendió la legalidad de la operación. Durante una reunión en Marruecos, donde se buscaba una tregua en el debate sobre la gobernanza del organismo, se admitieron fallos en el procedimiento. Sin embargo, la Fifa insiste en que no se produjeron incumplimientos en la asignación de estos derechos. Este reconocimiento llega en un momento de creciente escrutinio sobre la gestión financiera y la transparencia del organismo rector del fútbol. La reunión de Marruecos buscaba calmar las tensiones entre la Fifa y las confederaciones rivales, pero el debate sobre la gobernanza parece lejos de resolverse. La Fifa se compromete a revisar sus procesos internos para evitar futuras controversias, aunque mantiene su postura sobre la legalidad de la transacción actual. La cuestión de la transparencia y el control de los derechos comerciales del Mundial seguirá siendo un tema central en el futuro de la Fifa.