El Feng Shui considera la sal marina un elemento poderoso para absorber energías negativas acumuladas en el hogar. Durante el mes de agosto, un especialista recomienda ubicar estratégicamente un puñado de sal marina en un lugar específico para potenciar su efecto limpiador. Esta práctica busca eliminar bloqueos energéticos y revitalizar los espacios. La sal marina actúa como un símbolo de purificación, absorbiendo las vibraciones estancadas y promoviendo una atmósfera más armoniosa. La ubicación precisa, según el experto, optimiza el flujo de energía positiva. Se sugiere renovar la sal periódicamente para mantener sus propiedades purificadoras.