La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) optó por mantener sin cambios las tasas de interés, situándolas en un rango de 3,50% a 3,75%. Esta es la cuarta reunión consecutiva en la que la Fed decide no modificar los tipos de interés. A pesar de esta pausa, la institución no descarta la posibilidad de realizar nuevas subidas de tipos antes de que finalice el año, dependiendo de la evolución de los datos económicos. Los responsables de la Fed señalaron que la inflación sigue siendo demasiado alta, aunque se han observado algunos avances en la desaceleración de los precios. La decisión refleja una postura cautelosa ante la incertidumbre económica global y la reciente turbulencia en el sector bancario. Se espera que la Fed continúe monitoreando de cerca la situación económica para determinar los próximos pasos en su política monetaria.