El procurador general Sporrer ha señalado la necesidad de una “revisión fundamental” tras recibir numerosas opiniones durante el proceso de evaluación. Estas opiniones revelaron una “clara necesidad de modificación” en las estructuras actuales. La Ministra de Justicia, como resultado, se inclina ahora por un período mínimo de nueve años en el cargo para el futuro liderazgo directivo del sistema judicial alemán. Esta propuesta busca asegurar una mayor estabilidad y continuidad en la toma de decisiones. La duración extendida del mandato busca evitar interrupciones y permitir una implementación más efectiva de las reformas. Esta medida representa un cambio significativo en la política de nombramientos dentro del sistema judicial de Alemania. Se espera que la revisión abarque varios aspectos del funcionamiento de la justicia.