Kevin Warsh dirigió su primera reunión como presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), manteniendo sin alteraciones las tasas de interés actuales. A pesar de no haber realizado modificaciones inmediatas, la Fed indicó su disposición a actuar frente a una posible escalada inflacionaria. Los miembros del comité prevén un posible aumento de las tasas de interés en 2026, dependiendo de la evolución económica. Warsh enfatizó el compromiso de la Fed con la estabilidad de precios para los consumidores estadounidenses. La decisión refleja una postura cautelosa, observando la economía antes de implementar cambios significativos en la política monetaria. El mercado financiero reaccionó con atención a las señales sobre futuras subidas de tipos. La Fed busca equilibrar el control de la inflación con el mantenimiento del crecimiento económico.
