La Reserva Federal (Fed) ha decidido mantener las tasas de interés sin modificaciones a pesar de un repunte inflacionario provocado por el conflicto bélico en Irán. La inestabilidad en la región ha desencadenado una nueva ola de presiones sobre los precios, complicando el panorama económico global. Aunque la inflación mostraba signos de moderación, los enfrentamientos bélicos han revertido esa tendencia. La Fed observa de cerca la evolución de la situación en Irán y su impacto en los mercados energéticos y en la cadena de suministro. La decisión de mantener las tasas busca equilibrar la necesidad de controlar la inflación con el objetivo de no frenar el crecimiento económico. Analistas anticipan que futuras decisiones dependerán de la duración y la intensidad del conflicto, así como de su efecto en los indicadores económicos clave.