Miles de migrantes siguen atrapados en la ciudad española de Ceuta, enfrentando condiciones extremadamente precarias. La situación se ha deteriorado hasta el punto de que se registran enfrentamientos entre los propios migrantes. Las autoridades locales luchan por hacer frente a la creciente presión y garantizar un mínimo de asistencia. La falta de recursos básicos y el hacinamiento contribuyen a la escalada de tensiones. Existe una creciente preocupación por la seguridad y el bienestar de estas personas vulnerables. La crisis migratoria en Ceuta demanda una respuesta urgente y coordinada a nivel nacional e internacional.