La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) rechazó la aprobación de un nuevo fármaco diseñado para ayudar a las personas a dejar de fumar. La decisión ha generado sorpresa y críticas por parte de expertos en salud pública y defensores de la lucha contra el tabaquismo. La FDA citó preocupaciones sobre los datos de seguridad a largo plazo del medicamento, a pesar de que los ensayos clínicos iniciales mostraron resultados prometedores en la reducción del consumo de tabaco. La compañía farmacéutica desarrolladora expresó su desacuerdo con la decisión y planea solicitar una revisión adicional. El rechazo podría limitar las opciones de tratamiento para millones de fumadores en Estados Unidos que buscan abandonar el hábito. Este fármaco representaba una nueva esperanza para combatir una de las principales causas de muerte prevenible en el país.