El FBI habría frustrado un posible ataque contra un evento de la UFC con la participación de Donald Trump celebrado cerca de la Casa Blanca. La amenaza involucraba el uso de drones y francotiradores, según las autoridades. La investigación reveló planes para llevar a cabo el ataque durante el evento deportivo. No se proporcionaron detalles específicos sobre los sospechosos o sus motivaciones. Las autoridades federales tomaron medidas preventivas para garantizar la seguridad del evento y de los asistentes. El Servicio Secreto colaboró con el FBI en la investigación y la prevención de la amenaza. El evento se desarrolló sin incidentes gracias a la intervención de las fuerzas de seguridad.
