El Mundial de Fútbol, que comienza el jueves, representa un reto de seguridad sin precedentes para el FBI, según declaraciones de su director, Kash Patel. Con 48 equipos, 36 bases de entrenamiento y 11 estadios, el evento atrae a tres millones de visitantes, incluyendo líderes mundiales. Las amenazas potenciales incluyen drones, espías, terroristas, aficionados exaltados, cárteles e incluso el uso de pirotecnia. Patel describió la operación de seguridad como la más grande en la historia del FBI y de Estados Unidos. El FBI está movilizando recursos significativos para garantizar la seguridad durante todo el torneo. La magnitud del evento y la diversidad de posibles riesgos lo convierten en una prueba crucial para la agencia.