El Departamento de Estado de EEUU implementará un programa piloto que permitirá a solicitantes de visa de visitante pagar una tarifa adicional de 750 dólares para agilizar su entrevista. Esta nueva medida, que entrará en vigor el 1 de julio de 2026, se aplicará a solicitantes elegibles de visas B-1/B-2. El objetivo es reducir el tiempo de espera para obtener una cita de entrevista a un máximo de 10 días hábiles. La iniciativa busca abordar los retrasos actuales en el procesamiento de visas, aunque implica un costo adicional para quienes deseen un servicio más rápido. El programa se considera temporal y su éxito determinará si se extiende a otras categorías de visa o se convierte en una política permanente. Se espera que la medida afecte principalmente a viajeros de negocios y turismo.
