El diseñador Gio Rodrigues planea transformar un desfile de moda en una manifestación contra la violencia y en defensa de los derechos de los portugueses. El evento tendrá lugar en la pasarela del Palacio de Queluz, en Portugal, utilizándola como un escenario para expresar su desacuerdo. Rodrigues busca utilizar su plataforma para dar visibilidad a este importante problema social. La iniciativa surge como respuesta a la creciente preocupación por la seguridad y el bienestar de los ciudadanos en Portugal. Se espera que el desfile, más que una exhibición de moda, sea un llamamiento a la acción y una declaración de principios. El Palacio de Queluz se convertirá así en un símbolo de resistencia y defensa de los derechos fundamentales.