Agricultores de Chimalhuacán, Estado de México, protestan contra la construcción de un complejo habitacional que, según denuncian, les despojaría de mil 700 hectáreas de tierra de su propiedad. Los campesinos temen perder sus tierras de cultivo y medios de vida debido al proyecto inmobiliario. Han exigido la intervención de las autoridades para detener la construcción y proteger sus derechos territoriales. La jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que su administración escucha todas las protestas. Sin embargo, los agricultores buscan una respuesta concreta y garantías de que sus tierras serán preservadas. La situación ha generado tensión en la zona y los manifestantes advierten con radicalizar sus acciones si no se atiende su demanda. El conflicto pone de manifiesto las tensiones entre el desarrollo inmobiliario y los derechos de las comunidades agrícolas en la región.