Denunciantes acusan al ex-líder de la juventud del partido en Kärnten, Viktor Erdesz, de radicalizar la organización hacia la extrema derecha tras su expulsión del FPÖ. Se le atribuye un giro marcado hacia posturas de extrema derecha y se denuncia un clima de acoso y misoginia dentro del partido juvenil. Según las fuentes, Erdesz, a pesar de su exclusión, continúa ejerciendo una influencia significativa, impulsando una estrategia agresiva. La situación interna se describe como tensa, con temores de que este liderazgo ilegítimo represente una "oportunidad única" para lanzar un ataque. Estos señalamientos ponen en evidencia las divisiones internas y la posible radicalización de la juventud del partido regional. La gravedad de las acusaciones sugiere una preocupante deriva ideológica y un ambiente laboral hostil dentro de la organización juvenil. La situación está siendo analizada por observadores políticos en la región.