Miles de personas identificadas como de extrema derecha protagonizaron una marcha en Roma con el objetivo de exigir la expulsión de migrantes de Italia. La movilización coincidió con el lanzamiento del nuevo partido político "Futuro Nazionale", liderado por Roberto Vannacci. Vannacci, conocido por sus posturas controvertidas, busca posicionarse en el panorama político italiano con una agenda nacionalista. Las autoridades italianas reforzaron la seguridad durante la marcha para prevenir incidentes. La protesta refleja un creciente sentimiento antiinmigración en algunos sectores de la sociedad italiana. El evento ha generado debate sobre el auge de la extrema derecha en Europa y sus implicaciones políticas. Se desconoce el número exacto de participantes, pero las imágenes muestran una considerable concentración de manifestantes.
