El partido de extrema derecha holandés PVV ha llegado a un acuerdo económico con una ilustradora tras una demanda por el uso de un dibujo. La imagen representaba a dos hermanos sirios condenados por el asesinato de su hermana de 18 años. El crimen, calificado de "brutal", se perpetró debido a que la joven fue acusada de atentar contra el honor familiar por adoptar un estilo de vida considerado "occidental". El PVV utilizó la ilustración en una campaña sobre inmigración, lo que generó la controversia y la posterior demanda. Los términos del acuerdo financiero no han sido revelados. El incidente ha reavivado el debate sobre la libertad de expresión y la representación de crímenes de honor. La ilustradora consideró que el uso de su obra por parte del partido era inapropiado y distorsionaba su mensaje original.
