El partido Chega, de extrema derecha, votó en contra de la propuesta del Gobierno para revisar la ley laboral, uniéndose a los partidos de izquierda en el rechazo. El líder de Chega, André Ventura, justificó la decisión argumentando la negativa del ejecutivo a reducir la edad de jubilación. Ventura afirmó haber buscado un consenso "hasta el último momento", pero sin éxito. La reforma laboral, que buscaba modernizar las regulaciones del trabajo en Portugal, se ha visto ahora obstaculizada por la falta de apoyo parlamentario. El desacuerdo sobre la edad de jubilación fue el principal punto de fricción entre el Gobierno y la oposición. Esta votación representa un revés para el Gobierno en su intento de implementar cambios en el mercado laboral portugués. Se espera que el ejecutivo explore otras opciones para avanzar con la reforma.
