Los esfuerzos por frenar el ascenso del partido de derecha populista Alternativa para Alemania (AfD) a través de propuestas políticas y contrapuestas no han tenido éxito. La formación política ha continuado ganando terreno, especialmente en el ámbito de la política migratoria. A pesar de las iniciativas para ofrecer alternativas, la AfD mantiene su influencia en el debate público sobre inmigración. La situación revela una dificultad para contrarrestar el discurso de la AfD con argumentos políticos convencionales. Analistas señalan que la falta de efectividad en la política migratoria ha contribuido a la persistencia y el crecimiento del apoyo a la AfD. El partido sigue capitalizando el descontento popular en relación con la gestión migratoria en Alemania. La incapacidad de ofrecer soluciones percibidas como efectivas ha fortalecido su posición.