El partido de extrema derecha alemán, Alternativa para Alemania (AfD), ha lanzado críticas contra la escuela de arte y diseño Bauhaus y sus sitios en Sajonia-Anhalt, un importante atractivo turístico y cultural. La AfD considera que el modernismo arquitectónico de Bauhaus es ajeno a la identidad alemana. Esta postura recuerda a la hostilidad mostrada por los nazis hacia el movimiento Bauhaus en la década de 1930. Bauhaus, con sedes en Dessau y Weimar, es reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y atrae a cientos de miles de visitantes anualmente. La AfD, actualmente favorita en las encuestas para las próximas elecciones, ha convertido a Bauhaus en un punto de controversia ideológica. La crítica se centra en la percepción de que el estilo arquitectónico es "extraño" y no representa los valores tradicionales alemanes. Este ataque al legado cultural ha generado preocupación entre defensores del patrimonio y observadores políticos.
