La capital noruega vivió una noche de celebraciones tras la victoria de su equipo nacional, con escenas de júbilo masivo en las calles. Los incidentes más destacados ocurrieron en Frognerbadet, una popular piscina pública de Oslo, donde un grupo de personas intentó acceder sin autorización. La policía intervino para controlar la situación, dispersando a la multitud y evitando mayores altercados. Los amigos del jugador de fútbol Julian Ryerson estuvieron involucrados en los hechos, aunque el alcance de su participación aún no está claro. Las autoridades han iniciado una investigación para identificar a los responsables de los disturbios. La celebración, aunque en su mayoría pacífica, se vio empañada por estos actos vandálicos. Se reportaron algunos heridos leves durante los enfrentamientos con la policía.
