La familia de una niña de 12 años, fallecida en un accidente causado por un conductor bajo los efectos de las drogas cerca de Geelong, ha emitido una declaración desgarradora. En la declaración, dirigida directamente al responsable, expresaron su incapacidad para perdonarlo jamás por la pérdida de su hija. La familia describió el profundo dolor y el vacío que ha dejado la tragedia en sus vidas. Subrayaron que la negligencia del conductor no solo arrebató una vida joven, sino que también destruyó su futuro y el de su familia. La declaración busca generar conciencia sobre los peligros de conducir bajo la influencia de sustancias ilícitas y el devastador impacto que puede tener en las víctimas y sus seres queridos. La familia espera que su dolor sirva como advertencia para otros y que se tomen medidas más estrictas para prevenir tragedias similares.