Familiares del hombre condenado a cadena perpetua por la muerte de un niño de 11 años protagonizaron una violenta reacción tras conocerse el veredicto. El incidente se desarrolló a las afueras del tribunal, donde los parientes atacaron a cámaras de televisión y a periodistas presentes. Se registraron enfrentamientos físicos con las fuerzas policiales que custodiaban el lugar. La tensión aumentó inmediatamente después del anuncio de la sentencia. Las autoridades intervinieron para controlar la situación y separar a los involucrados en los altercados. El caso ha generado una gran conmoción en la opinión pública griega, y la condena marca un hito en la investigación. Se investigan las agresiones a los medios y a la policía.