Las regiones de Italia han dado luz verde a un acto de dirección fundamental para la renovación contractual de los médicos de familia. La medida establece la obligatoriedad de dedicar seis horas semanales al trabajo en las denominadas "Case di comunità". Este acuerdo permite desbloquear la situación administrativa antes de que venza el plazo límite del próximo 30 de junio. El objetivo es integrar la medicina primaria dentro de una estructura de atención comunitaria más coordinada. Con esta decisión, se busca optimizar la gestión sanitaria y mejorar el acceso de los pacientes a los servicios básicos. La resolución marca un paso decisivo en la reorganización del sistema de salud pública italiano. De este modo, se formaliza la transición hacia un modelo de asistencia más territorial y eficiente.