Cada año, aproximadamente 1.500 personas pierden la vida por ahogamiento, generando una preocupación creciente por la seguridad acuática. Con la proximidad del Día Mundial de Prevención del Ahogamiento, las autoridades instan a las familias a extremar la precaución. Se enfatiza la importancia de la supervisión constante de los niños cerca del agua, incluso en poca profundidad. Además, se promueve el aprendizaje de habilidades de natación y los conocimientos básicos de reanimación cardiopulmonar (RCP). La prevención es clave para reducir estas tragedias, especialmente durante la temporada de verano y las vacaciones. Se busca concienciar sobre los riesgos asociados al agua y fomentar prácticas seguras para evitar más pérdidas de vidas. La vigilancia activa y la educación son pilares fundamentales en la lucha contra los ahogamientos.