Consumidores rumanos han sido alertados sobre la venta de pepinos falsos, comercializados como provenientes de Dăbuleni, una región conocida por su producción de sandías. El alcalde de Călărași, en el condado de Dolj, ha denunciado la presencia en los mercados de pepinos importados que se ofrecen engañosamente como producto local. Esta práctica se da antes de que comience la cosecha local en la región de Dolj. Se insta a los compradores a verificar el origen de los pepinos antes de comprarlos. La situación genera preocupación entre los productores locales, quienes temen una competencia desleal. Las autoridades no han especificado aún medidas para controlar esta práctica fraudulenta.