Una aplicación originaria de Corea del Sur, FoodNeverComes, está atrayendo a usuarios con la promesa de cientos de comidas y la emoción de las compras online. Sorprendentemente, la versión internacional del servicio incluye recetas holandesas clásicas como la erwtensoep (sopa de guisantes) y las bitterballen (croquetas). Sin embargo, los clientes descubren que sus pedidos nunca se entregan. La aplicación ofrece la ilusión de la compra online sin la realidad de recibir la comida. Este esquema se está extendiendo en Asia. La táctica explota el atractivo de la comodidad y la emoción de las compras en línea, pero resulta ser una estafa. Los usuarios se ven atraídos por la promesa de recibir comida, pero nunca experimentan la entrega real.