La policía húngara está llevando a cabo una intensa búsqueda de un anciano condenado a cuatro años y medio de prisión. El hombre, descrito como un falso líder religioso, es acusado de estafar más de 20 millones de forintos húngaros (aproximadamente 60.000 euros). La condena es firme, pero el individuo se encuentra prófugo de la justicia. Las autoridades movilizan recursos significativos para su captura. El caso ha generado gran atención mediática debido a la naturaleza del fraude y la confianza que el estafador logró obtener de sus seguidores. Se desconoce su paradero actual y la policía solicita la colaboración ciudadana para su localización.
