Un individuo en Orán, Argelia, ha sido condenado por fraude tras hacerse pasar por un general y estafar a doce personas. Durante más de un año, el estafador orquestó un esquema inmobiliario, prometiendo a las víctimas propiedades estatales falsas. La Corte de Orán examinó el caso y dictaminó sentencia contra el acusado, confirmando la falsedad de su identidad y sus acciones fraudulentas. Se dedicó a engañar a sus víctimas aprovechándose de su confianza y de la falsa autoridad que aparentaba. Este caso pone de manifiesto la importancia de verificar la autenticidad de las ofertas inmobiliarias y la identidad de los vendedores. Las autoridades instan a la población a denunciar cualquier actividad sospechosa relacionada con la venta de propiedades. La sentencia busca proteger a futuros ciudadanos de caer en similares trampas.