Cientos de ciudadanos neerlandeses están siendo víctimas de una campaña de extorsión a gran escala. Los estafadores se hacen pasar por Europol y envían mensajes amenazantes acusando a los destinatarios de poseer pornografía infantil. En estos correos electrónicos, se exige a las víctimas que proporcionen una declaración o envíen copias de sus pasaportes bajo la amenaza de una multa de medio millón de euros. Las autoridades han advertido que estos mensajes son fraudulentos y no provienen de Europol. Se insta a los ciudadanos a no responder a estos correos ni a proporcionar información personal. Esta estafa busca obtener dinero de las víctimas a través de la intimidación y el miedo. Se recomienda denunciar estos incidentes a las autoridades competentes.