Tras el fin de la Guerra Fría, el mundo experimentó un período de relativa paz basado en normas éticas y leyes internacionales ampliamente aceptadas. El texto plantea una interrogante sobre la posible erosión de estos principios. Se sugiere una conexión entre el auge de figuras como Donald Trump y Vladimir Putin y un cambio en el orden moral y geopolítico global. La reflexión inicial apunta a una desviación de valores fundamentales como la regla de oro, que promueve la reciprocidad en el trato hacia los demás. El autor insinúa una transformación en las dinámicas internacionales, cuestionando si el mundo actual se aleja de los estándares previos. Se abre un debate sobre las implicaciones de esta nueva realidad y su impacto en la estabilidad global. La pieza invita a la reflexión sobre la naturaleza de este cambio y sus posibles consecuencias.