Investigadores del Inrae advierten que la intensificación de fenómenos climáticos extremos está desestabilizando la economía agrícola francesa. David Renaudeau e Inaki Garcia de Cortazar-Atauri señalan la urgencia de adaptar el sector ante esta nueva realidad. La alternancia de eventos como olas de calor y otros extremos fragiliza la agricultura en un momento crucial de transformación. Los expertos destacan que estas perturbaciones económicas dificultan la capacidad de las explotaciones agrícolas para adaptarse. La necesidad de una transformación del sector se vuelve imperativa frente a este panorama. El estudio subraya la vulnerabilidad de la agricultura francesa ante el cambio climático y la importancia de medidas de adaptación.
