Un estudio de la Vrije Universiteit Brussel revela que aproximadamente un millón de niños en Guatemala enfrentan serios riesgos para su salud debido a las altas temperaturas. El estudio destaca la vulnerabilidad infantil ante los efectos del cambio climático en el país centroamericano. Estas temperaturas extremas pueden provocar golpes de calor, deshidratación y otras complicaciones graves, especialmente en niños pequeños. La situación exige medidas urgentes para proteger a la población infantil. Expertos advierten que el cambio climático agrava las condiciones existentes de pobreza y desigualdad, impactando desproporcionadamente a los niños. La investigación subraya la necesidad de implementar estrategias de adaptación y mitigación para minimizar los impactos en la salud de los menores guatemaltecos. Es crucial garantizar el acceso a agua potable, sombra y atención médica para los niños más vulnerables.