Expertos cuestionan la imparcialidad de los investigadores designados para revisar el caso de Birgitta Ed, una figura central en la Iglesia de Suecia. Las críticas se centran en posibles conflictos de intereses entre los miembros del equipo investigador y personas vinculadas a la propia Ed. Se argumenta que estas conexiones podrían comprometer la objetividad de la investigación. La controversia surge en un momento delicado, dado el escrutinio público sobre las acusaciones contra Ed. Los expertos sugieren que la falta de independencia podría afectar la credibilidad de los hallazgos finales. Se ha solicitado una revisión de la composición del equipo investigador para garantizar una evaluación imparcial y transparente del caso. La situación plantea interrogantes sobre la integridad del proceso de investigación.
