Algunos expertos en tecnología advierten que apagar el teléfono móvil antes de dormir podría acarrear inconvenientes y riesgos inesperados. Si bien la práctica se promueve a menudo para mejorar la calidad del sueño, la interrupción repentina de energía podría afectar ciertos procesos internos del dispositivo. Esta desconexión abrupta podría generar errores en el sistema operativo o incluso dañar algunos componentes a largo plazo. Los especialistas sugieren que, en lugar de apagarlo, es preferible activar el modo avión o reducir el brillo de la pantalla. Estas alternativas permiten mantener la funcionalidad básica del teléfono, como la alarma, sin exponer al usuario a la radiación electromagnética durante el descanso nocturno. La recomendación busca equilibrar los beneficios de la desconexión digital con la preservación de la vida útil del dispositivo.
