Expertos en rehabilitación infantil aconsejan a los padres evitar adoptar una postura defensiva ante los problemas de sus hijos. Este tipo de actitud, aunque bienintencionada, puede resultar contraproducente en el proceso de recuperación. Se recomienda a las parejas, prometidos o seres queridos, no defenderse ante las dificultades que puedan surgir durante la terapia. La actitud defensiva obstaculiza el progreso y puede generar más daño que beneficio. La colaboración y la apertura son fundamentales para el éxito de la rehabilitación. Se enfatiza la importancia de un enfoque receptivo y comprensivo por parte de los padres o tutores. El mensaje busca promover una dinámica familiar más efectiva en el apoyo a niños que requieren rehabilitación.