Gianni Infantino, presidente de la FIFA, ha defendido la expansión del Mundial de 2026, argumentando que el torneo ampliado permitirá la participación de selecciones que históricamente no se han clasificado. Según sus declaraciones, estas naciones emergentes podrían ser fuente de las historias más emotivas y sorprendentes del campeonato. La ampliación a 48 equipos ha sido objeto de controversia, pero Infantino insiste en que abrirá las puertas a un mayor número de países con potencial futbolístico. Esta medida busca diversificar la representación global en la máxima competición del fútbol. La idea central es que la expansión no diluirá la calidad, sino que enriquecerá el torneo con nuevas perspectivas y rivalidades. Se espera que esta nueva fórmula impulse el desarrollo del fútbol en regiones menos tradicionales.