Los estudiantes de secundaria en Vietnam enfrentan una creciente presión psicológica durante los exámenes de graduación, superando las preocupaciones tradicionales sobre recursos y logística. La principal fuente de estrés ya no reside en las carencias materiales, sino en las expectativas de éxito, la influencia de las redes sociales y la incertidumbre sobre el futuro. Esta presión intangible afecta significativamente el bienestar de los estudiantes. El contexto de la inteligencia artificial añade una capa adicional de ansiedad relacionada con las oportunidades y desafíos profesionales. Los expertos señalan que esta nueva realidad exige un enfoque en la salud mental y el apoyo emocional para los jóvenes. La experiencia de los exámenes, paradójicamente, se describe como una oportunidad para el crecimiento personal a pesar de la tensión. El fenómeno refleja un cambio en las preocupaciones de los estudiantes en la sociedad moderna.