El Ministerio de Educación de Portugal ha abierto una investigación tras la detección de una imagen repetida de un libro de texto en el reciente examen nacional de Portugués. La imagen, que formaba parte de la prueba, generó controversia y cuestionamientos sobre el proceso de elaboración de los exámenes. Carmo Oliveira, representante de la Asociación de Profesores de Portugués, calificó el incidente como una desafortunada coincidencia, minimizando la posibilidad de una falta intencional. La investigación busca determinar si la repetición de la imagen compromete la validez del examen y si hubo fallos en el control de calidad. El incidente ha provocado debate sobre la rigurosidad en la creación de las pruebas estandarizadas y la necesidad de evitar posibles plagios. Se espera que los resultados de la investigación sean publicados en breve.