La exministra de Defensa de Sudáfrica, Nosiviwe Mapisa-Nqakula, testificó ante el tribunal que tenía dificultades con las transferencias electrónicas (EFT) y prefería pagar en efectivo a los trabajadores que realizaron renovaciones por valor de 1.8 millones de rands en su casa de Joburg. La declaración se produjo antes de que la exministra se sintiera indispuesta durante la sesión judicial. Su equipo legal informó que su médico determinará si está en condiciones de regresar a la corte. Los pagos en efectivo se realizaron durante las renovaciones de su residencia en Joburg. La defensa busca justificar los pagos como una preferencia personal, no como evidencia de irregularidades. La situación legal de Mapisa-Nqakula permanece incierta a la espera del dictamen médico. Se investigan posibles actos de corrupción relacionados con la adjudicación y el pago de las obras.