Un tribunal surcoreano ha condenado a 25 años de prisión a Park Sung-jae, exministro de Justicia, por su participación en un fallido intento de instaurar la ley marcial en diciembre de 2024. La propuesta de ley marcial habría prohibido toda actividad política en el país. La sentencia se produce después de que el expresidente Yoon Suk-Yeol ya fuera declarado culpable de conspiración para llevar a cabo un golpe de Estado. El intento de golpe buscaba suprimir la disidencia política y consolidar el poder. La condena de Park Sung-jae representa un avance significativo en la investigación de este controvertido episodio político. Las autoridades surcoreanas consideran este caso como una amenaza a la democracia del país. Se espera que la sentencia siente un precedente importante en la lucha contra los intentos de socavar las instituciones democráticas.