La policía israelí ha finalizado su investigación sobre el exministro de Asuntos Exteriores, Eli Cohen, en relación con el caso de los pasaportes diplomáticos. La investigación se centró en la presunta violación de confianza pública por parte de Cohen. El caso ha sido remitido ahora a la Fiscalía para su revisión y posible presentación de cargos. Cohen, quien ocupó el cargo de ministro de Asuntos Exteriores, es sospechoso de haber cometido delitos relacionados con abuso de poder. La policía no ha revelado detalles específicos sobre las pruebas recopiladas durante la investigación. La Fiscalía determinará si existen pruebas suficientes para acusar formalmente a Cohen. Este desarrollo marca un nuevo capítulo en la controversia que ha rodeado al exministro.