Un exempleado reveló que Sara Netanyahu, esposa del primer ministro israelí, posee cerca de 400 pares de zapatos. Este antiguo trabajador afirma que se le exigía limpiar cada par de zapatos individualmente. La información ha generado controversia en Israel y ha puesto en entredicho el estilo de vida de la familia Netanyahu. La oficina del primer ministro ha respondido a las acusaciones, aunque no ha negado directamente la existencia de la extensa colección de calzado. La declaración del ex-empleado plantea interrogantes sobre el uso de recursos públicos y las posibles exigencias poco razonables a los trabajadores. El incidente aviva el debate sobre la figura pública de Sara Netanyahu, ya marcada por anteriores polémicas.