Durante el juicio, varios subordinados testificaron haber inflado los precios de los materiales, creado fondos fuera de libros y realizado gastos siguiendo las instrucciones de Nguyen Van Hung. Hung, ex presidente de la empresa Nam Triệu, rechazó estas acusaciones, afirmando que los otros acusados intentan transferirle la responsabilidad. Se le imputa una malversación de 18 mil millones de dongs. Los testimonios sugieren un esquema de corrupción orquestado desde la dirección de la empresa. Hung insiste en su inocencia y denuncia una estrategia para culparlo de todos los actos ilícitos. El caso continúa en desarrollo con nuevas declaraciones y evidencias presentadas ante el tribunal. La defensa de Hung busca desacreditar los testimonios de sus antiguos colaboradores.
