Un alpinista nepalí, Dawa Sherpa, sobrevivió una semana aislado en el Monte Everest tras caer en una profunda grieta. Sherpa logró escapar de la grieta y regresar a un campamento base de forma segura, enfrentando condiciones extremas y sin provisiones adecuadas. El alpinista relató que temió por su vida durante su angustiante experiencia en la montaña. Su supervivencia se considera un milagro por las autoridades y otros alpinistas. El incidente subraya los peligros inherentes al ascenso al Everest, incluso para los alpinistas experimentados. Se desconoce por el momento cómo se produjo exactamente la caída de Sherpa en la grieta. Su testimonio ofrece una visión impactante de la lucha por la supervivencia en uno de los entornos más hostiles del planeta.
