Asesores de salud en los Países Bajos han emitido nuevas directrices que advierten que no existe un nivel seguro de consumo de alcohol. Incluso una pequeña cantidad diaria incrementa el riesgo para la salud, incluyendo un mayor riesgo de cáncer y enfermedades cardiovasculares. Estas recomendaciones marcan un cambio significativo respecto a las pautas anteriores que permitían un consumo moderado. Los expertos enfatizan que los beneficios previamente atribuidos al consumo ligero de alcohol han sido desmentidos por investigaciones recientes. La nueva política busca reducir la carga de enfermedades relacionadas con el alcohol en la población. Se espera que estas directrices influyan en futuras políticas públicas y campañas de salud en el país. El objetivo final es concienciar a la población sobre los riesgos inherentes al consumo de alcohol, independientemente de la cantidad.