La Unión Europea implementó recientemente un nuevo sistema electrónico de control de pasaportos buscando agilizar el flujo de pasajeros y fortalecer la seguridad. Sin embargo, los primeros meses de funcionamiento revelan resultados problemáticos. Mientras algunos aeropuertos experimentan un proceso de control eficiente, otros sufren demoras significativas. Los pasajeros reportan esperas de varias horas en las colas de control, generando frustración y posibles pérdidas de vuelos. Este nuevo sistema, lejos de mejorar la experiencia del viajero, ha causado caos. Las autoridades europeas deberán abordar las fallas para garantizar un proceso más rápido y eficiente.