Los indicadores de gestores de compras (PMI) de la Eurozona muestran un deterioro continuo de la actividad económica en mayo, según el Banco Central Europeo (BCE). El índice compuesto flash ha descendido, permaneciendo en territorio de contracción por dos meses consecutivos. Esta situación sugiere un debilitamiento del crecimiento económico en el segundo trimestre del año. La BCE señala que los datos preliminares indican un empeoramiento de las condiciones empresariales. Este descenso en los PMI refleja una disminución en la producción y nuevas órdenes en varios sectores clave. Los analistas interpretan estos datos como una señal de alerta sobre una posible recesión en la Eurozona. La evolución de estos indicadores será crucial para las próximas decisiones de política monetaria del BCE.
